Las lentes orgánicas están compuestas de polímeros orgánicos. Se les conoce popularmente como lentes de plástico, aunque los polímeros empleados son seleccionados por sus propiedades ópticas y físicas.
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viernes, 5 de febrero de 2010
lunes, 1 de febrero de 2010
Lentes Minerales
Normalmente cuando vamos a comprar unas gafas nos preguntan de qué material queremos nuestras lentes. Generalmente se habla de lentes orgánicas o minerales, pero existen otros materiales, vamos a ver sus diferencias.
A las lentes minerales también se les conoce como lentes de cristal, son lentes formadas principalmente con sílice fundido con otros óxidos metálicos como titanio, sodio, etc., dependiendo de las características específicas que deseemos, como la reducción de la lente.
La reducción de la lente está relacionada con el índice de refracción, el índice más bajo que existe en lente mineral es el 1.523, por tanto es la lente más básica. Si queremos una lente más reducida tendremos que escoger un índice más alto, el siguiente índice sería el 1.6, 1.7, 1.8 y por último tenemos el índice 1.9 que es la lente más reducida que existe. El problema de la reducción en las lentes minerales es que tienen que añadirse en su fabricación óxidos de metales pesados y esto hace aumentar el peso. Por tanto, en una lente mineral cuanto más reducida sea una lente, a pesar de tener menos espesor, será un lente más pesada.
Otro punto a destacar es que la calidad óptica de la lente reducida es inferior a la de la lente de 1.523. A mayor reducción, menor calidad óptica. Esto se nota principalmente cuando miramos un objeto fuera del eje visual en lentes de alta graduación reducidas, donde observaremos que el objeto tiene una especie de sombras de colores, esto se conoce como aberración esférica.
La gran ventaja de las lentes minerales es su resistencia al rayado, ya que es muy difícil de rayar.
Por el contrario, su gran inconveniente es su peso, que es muy superior a una lente orgánica. Otro inconveniente es que al ser una lente de cristal se puede romper fácilmente si se nos cae la gafa. Por este motivo se desaconseja su uso en niños.
martes, 26 de enero de 2010
Lentes Tóricas
Hasta ahora hemos visto las lentes que compensan la miopía y la hipermetropía. Estas lentes son esféricas, están construidas a partir de 2 radios de curvatura (uno para la primera cara y otro para la segunda cara de la lente), por tanto, la graduación de la lente es la misma si la medimos a 0º como 90º.
En cambio, las lentes que compensan el astigmatismo son lentes tóricas. Ya vimos que el astigmatismo se produce porque la córnea no es completamente esférica, sino que más bien se “parece” a un balón de rugby. Por tanto, la lente que compensa este defecto es una lente tórica o cilíndrica. La graduación de esta lente es diferente en sus meridianos perpendiculares, es decir, si se mide la graduación a 0º y a 90º no coincidirá. Debido a esto, al valor del astigmatismo siempre se le asocia un eje, comprendido entre 0 y 180º ya que a la hora de montar una lente tórica debe ir exactamente con esa orientación para que se forme una imagen nítida.
lunes, 25 de enero de 2010
Lentes Positivas
Las lentes que compensan la hipermetropía son lentes positivas. Estas lentes tienen un espesor mayor en la zona central, que va disminuyendo conforme nos desplazamos hacia el borde.
Estas lentes aumentan el poder de convergencia del ojo. Como ya vimos en el post de hipermetropía, esta se debe a que el ojo no tiene la potencia necesaria para que las imágenes se formen en la retina, sino que lo hacen por detrás de esta. Las lentes positivas hacen que los rayos de luz que forman la imagen empiecen a converger antes de entrar en el ojo, de forma que la imagen ya no se formará por detrás de la retina, sino justo sobre ella.
miércoles, 20 de enero de 2010
Lentes Negativas
Existen diferentes tipos de lentes para compensar los defectos visuales, tanto por material como por tratamiento.
En esta entrada vamos a explicar como son las lentes que corrigen la miopía, hipermetropía y el astigmatismo. Muchas veces solemos utilizar la palabra corregir cuando realmente se quiere decir compensar, ya que el defecto visual sigue existiendo, es decir, somos miopes tanto si llevamos gafas como si no, y no por llevarlas la miopía va a desaparecer. Las lentes no van a hacer que el defecto desaparezca sino que van a permitir que la visión sea adecuada, en definitiva, que veamos bien.
Las lentes que compensan la miopía son lentes con una graduación negativa. Son lentes cuyo centro tiene un grosor menor que el borde, que a mayor graduación de miopía más grueso será, a partir de -2,50 D. es conveniente tener una lente reducida, para que el grosor del borde no sea excesivo. Más adelante explicaré el tema de las reducciones.
Como vimos en el tema de la miopía, la imagen se forma por delante de la retina, ya que los rayos de luz convergen antes de llegar a esta. Las lentes negativas actúan haciendo que la luz diverja, es decir abre el haz de luz que entra en el ojo, de forma que la imagen se retrasa y cae sobre la retina.
miércoles, 13 de enero de 2010
Defectos visuales vs Patologías
Hasta ahora hemos hablado de problemas refractivos, hay que señalar que no se trata de enfermedades, por lo que no habrá que alarmarse si notamos que no podemos ver los objetos lejanos o que tenemos dificultad para enfocar objetos situados en distancias cercanas. Habrá que realizarse una revisión visual para descartar cualquier problema y adaptar o renovar las gafas.
Sería diferente en caso de notar cambios bruscos de visión, manchas, zonas oscuras que sí pueden hacer sospechar de alguna patología, debiendo acudir cuanto antes a realizar un examen visual para evitar complicaciones.
Como vimos en el post sobre anatomía son muchos los elementos que intervienen en la visión. La córnea y el cristalino actúan como lentes, desviando los rayos para que caigan sobre un punto de la retina, si no caen exactamente en ese punto tendremos un defecto refractivo (miopía, hipermetropía o astigmatismo) y solucionaremos el problema fácilmente con lentes. Cuando el problema está en la retina es más serio, y la solución no es tan sencilla.
Una de las pruebas que suelen hacerse para saber si el problema es refractivo o no es utilizar un agujero estenopéico. Se tapa un ojo y en el otro se coloca una pantalla opaca y un pequeño agujero central, si la visión mejora de esta forma el problema es normalmente refractivo y se podrá solucionar con lentes. Si a través del estenopéico las imágenes no son más nítidas, puede tratarse de un problema de retina.
Sería diferente en caso de notar cambios bruscos de visión, manchas, zonas oscuras que sí pueden hacer sospechar de alguna patología, debiendo acudir cuanto antes a realizar un examen visual para evitar complicaciones.
Como vimos en el post sobre anatomía son muchos los elementos que intervienen en la visión. La córnea y el cristalino actúan como lentes, desviando los rayos para que caigan sobre un punto de la retina, si no caen exactamente en ese punto tendremos un defecto refractivo (miopía, hipermetropía o astigmatismo) y solucionaremos el problema fácilmente con lentes. Cuando el problema está en la retina es más serio, y la solución no es tan sencilla.
Una de las pruebas que suelen hacerse para saber si el problema es refractivo o no es utilizar un agujero estenopéico. Se tapa un ojo y en el otro se coloca una pantalla opaca y un pequeño agujero central, si la visión mejora de esta forma el problema es normalmente refractivo y se podrá solucionar con lentes. Si a través del estenopéico las imágenes no son más nítidas, puede tratarse de un problema de retina.
martes, 5 de enero de 2010
Acomodación y Presbicia
La acomodación es el proceso mediante el cual somos capaces de observar los objetos cercanos. El ojo está diseñado para poder observar sin esfuerzo distancias lejanas. Cuando miramos un objeto cercano el ojo debe aumentar su potencia o “graduación” para verlo nítido, y es el cristalino el encargado de este cambio.
El cristalino tiene en sus extremos unos ligamentos (ligamentos ciliares) que lo unen al músculo ciliar. Al mirar distancias lejanas, este músculo está relajado, y los ligamentos tiran del cristalino. Cuando enfocamos un objeto cercano el músculo ciliar se contrae, los ligamentos se quedan laxos y el cristalino se abomba, de esta forma vemos los objetos claros, pero si continuamos durante mucho tiempo notaremos cansancio, debido a que el músculo ciliar está realizando un esfuerzo.
La capacidad de acomodación del cristalino se va perdiendo desde el nacimiento, a los 10 años el ojo emétrope tiene una amplitud de acomodación de 14 dioptrías, a los 40 años es de 5,5 dioptrías y a los 65 años solamente de 0,5 dioptrías.
Esta pérdida de capacidad para enfocar objetos cercanos se conoce como presbicia o “vista cansada” y se debe a causas naturales. El cristalino con el paso del tiempo se hace más rígido, pierde su facilidad para cambiar de forma y por tanto se hace más difícil poder leer, cuanto más alejemos el texto más nítido veremos, a partir de este momento (alrededor de los 45 años) necesitamos una graduación específica para cerca, que nos facilitará la lectura. Como hemos visto, la pérdida de capacidad de acomodación seguirá hasta los 65 años aproximadamente, por tanto esta ayuda nos será útil durante un tiempo, tras el cual volveremos a notar que hay que alejarse los objetos para poder verlos nítidamente, momento en el que tendremos que actualizar nuestra graduación de cerca.
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